martes, 15 de marzo de 2011

¡A buenas horas mangas verdes! Documentos que citan a Navalvillar de Ibor en el Archivo de La Santa Hermandad de Talavera


En este excelente trabajo encontramos los siguientes documentos relacionados con Navalvillar de Ibor:
  • 1741, agosto, 3. Talavera     Despacho de seguimiento dado por D. Francisco Esteban Tarabejano, alcalde de la Hermandad de Talavera, a favor de D. Diego Serrano Moreno, cuadrillero mayor de la misma, para que vaya a Navalvillar de Ibor y prenda a los causantes de las heridas hechas a dos vecinos de la villa. (Papel, 6 folios, humanística cursiva, buena conservación) Pág. 172
  • 1501, agosto, 20 - 1501, septiembre, 15 Mohedas - Valdelacasa.     Cuaderno de la visita realizada por Alonso de Sese, alcalde de la Hermandad de Talavera, a los lugares de Mohedas, Torrelamora, Carrascalejo, Navalvillar, Venta del Calabacín, Navalcornoso, La Nava, Valdelacasa, El Castañar y La Avellaneda. (Papel, 86 folios, cortesana, buena conservación) Pág. 176
  • (Similares a la anterior) ... Cuaderno de la visita realizada ... años: 1588, 1617, 1632, 1634 (2), 1637, 1667, 1672, 1691 Págs: 177, 178 y 179.
  • 1662, junio, 23 - 1662 julio, 27. Navalvillar - Talavera     Causa iniciada de oficio por D. Antonio de Meneses Zapata, alcalde de la Hermandad de Talavera, contra Francisco Rebollo, vecino de Navalvillar, por haber intentado dar muerte al licenciado D. Gregorio Fernández, cura-teniente del mismo, en una heredad de árboles frutales en el término de Navalvillar. (Papel, 10 folios, bastarda española, regular conservación) Pág. 193
______________________________

!A buenas horas mangas verdes!

   Expresión que ha pasado al lenguaje coloquial con el sentido peyorativo del auxilio que llega tarde, o el reconocimiento a los méritos que no llega en el momento oportuno.
     Esta frase tiene su origen en la fama de impuntualidad en el socorro de las emergencias de que se había hecho merecedor el cuerpo de los Cuadrilleros de la Santa Hermandad, siendo este precisamente un cuerpo de seguridad, constituido en los tiempos de los Reyes Católicos tras la aprobación dada en las Cortes de Madrigal (1476)
     Según crónicas irónicas de los siglos XVI y XVII, cuando este cuerpo, cuyo uniforme ostentaba bocamangas verdes y coleto, llegaba al lugar requerido para prestar su auxilio, ya se habían cometido los desmanes, tropelías o siniestros, e incluso, en los mejores casos, el pueblo había solucionado por sí mismo el desaguisado, lo que dio lugar a que al hacer su aparición el socorro oficial, el pueblo pensase para sus adentros: ¡A buenas horas mangas verdes!
     Y de ahí viene la expresión.

Fuente:
"A buen entendedor..." Dicccionario de frases hechas de la lengua castellana.
Margarita Candón y Elena Bonnet
Anaya&Mario Muchnik
Madrid-1993

No hay comentarios:

Publicar un comentario